GODAY 

 KAWAII

SEMPAI Y SENSEI 

GODAY 

Hola soy Goday. Hace un año ya que vivo con mis papas humanos. Un día estando yo en la tienda de animales, en una jaula con uno de mis hermanos, vi entrar a una pareja que parecían muy interesados en adquirir un conejito. Yo mordía los barrotes de la jaula y Leyre acerco su cara y me pregunto que me pasaba. Yo le lamí la nariz, me sabía a fruta, y ella dejó de buscar más. Desde entonces estoy con mi nueva familia y aunque esté mal decirlo soy el más mimado y consentido de los cuatro. Soy inquieto y no me gusta nada que me cojan, pero me encanta tumbarme junto a ellos cuando descansan y sobre todo lamer la cara y las manos de mi mamá. Tampoco me gusta mucho el heno, aunque es de lo que me debería alimentar. Bueno, si no hay pienso pues a ver tendré que comerlo......... a ver si les convenzo para que me suban la ración. Soy educado y ordenado, nunca me hago cacas o pises donde no debo y mi jaula esta siempre muy limpita. Mi obsesión es pelearme con Kawaii. Cuando era un bebé me llevaba bien con él y estábamos siempre juntos, pero ahora que he crecido y me han bajado los testículos no nos podemos ni ver. Es la causa de que mis papás pidan ayuda para que seamos castrados y podamos vivir juntos y felices sueltos por la casa.

kAWAII

 

Soy Kawaii. Mi nombre tiene una explicación, soy adorable y muy guapo. No recuerdo como, pero me encontraron en un pequeño huerto de Guadarrama comiéndome los tomates de un señor. Este llamó a la policía y me llevaron detenido. Yo solo tenía hambre y sed. Era más que posible que mi condena fuera perpetua en una protectora o corredor de la muerte, pero Fernando y Leyre me adoptaron e intentaron darme una vida mejor. Al principio ellos estaban preocupados porque mis excreciones eran rojas pero averiguaron que era por la dieta. Compartía mi espacio con Goday y él al ser yo mayor me seguía a todos lados y se tumbaba a mi lado a descansar, pero de repente todo cambió y quería montarme en todo momento. Yo entiendo que es por las hormonas, porque ya no es una cría, pero tuve que empezar a defenderme y mordía a diestro y siniestro todo lo que se me acercaba. Lamento los mordiscos y arañazos que les di a mis rescatadores y a mi hermanito, hoy ya no muerdo ( solo en mi jaula y rara vez ) y de echo me dejo hacer. Me refiero a que soy angora y cuando llegué tenía todo mi pelo lleno de nudos enormes, algunos en zonas que me impedían moverme o tumbarme comodamente. Con paciencia y tesón mis papás consiguieron cortarme todo el pelo y ahora me cepillan todos los días y yo me dejo porque se que es lo mejor para mi. Aunque tampoco estoy castrado soy pacifico y tranquilo, Fernando me llama el pachorra. Como no me educaron me hago pipí y caca en cualquier lado, pero mis papás saben que no es por fastidiar si no simplemente porque soy un conejo que estuvo descuidado mucho tiempo. La verdad no sé ni que edad tengo.

SEMPAI Y SENSEI

 

Somos dos hermanos que nos encontrábamos aburridos y acongojados en una esquina de una vitrina. Expuestos al público y solamente recibíamos caricias cuando algún curioso se interesaba. Lo mismo hicieron nuestros nuevos papás. Ellos al escuchar nuestra historia y al saber que se nos acababa el tiempo para ser comprados, y por tanto pasar a ser comida para serpientes, se apiadaron y llegaron a un acuerdo para llevarnos a los dos a casa. Ahora somos cinco veces más grandes que cuando llegamos, aunque solo tenemos cuatro meses, comemos y bebemos como adultos. Aún no hemos podido jugar con nuestros hermanos mayores por el problema que ya hemos explicado. Esperamos que un día podamos estar los cuatro juntos correteando por la casa. Somos dos cabeza de león hembra y macho. Mis papas quieren que tengamos una camada para evitar futuros problemas médicos sobre todo por mi que soy la hembrita. Ya os avisaremos si un día tengo crías, porque necesitaran una familia buena que les cuide. Un besote a todos.